Always Nice, Sometimes Naughty
Mantecados
Artesanales
Hechos en Puerto Rico
Naughty or Nice?
•
Naughty or Nice? •
Date el gustito con helado artesanal hecho aquí en la isla. En Peccas somos siempre nice con sabores cremosos que te enamoran… y a veces naughty con ese toquecito alcohólico que te pone a sonreír. Tú pide, que nosotros te complacemos.
¡Visítanos!
Horario
lunes - CERRADO
martes y miércoles - 12:00 pm - 8:00 pm
jueves - 12:00 pm - 9:00 pm
viernes y sábado - 12:00 pm - 10:00 pm
domingo - 12:00 pm - 9:30 pm
SANTURCE
1000 Ponce De Leon, Calle Cerra, San Juan, 00907
PLAZA ALTA
262 Av. Sta. Ana, Guaynabo, Bayamón 00969
Horario
lunes a miércoles - 12:00 pm - 8:00 pm
jueves - 12:00 pm - 9:00 pm
viernes y sábado - 12:00 pm - 10:00 pm
domingo - 12:00 pm - 9:30 pm
DISTRITO T-MOBILE
Carrito frente de Sazón
(jueves a domingo)
Horario
lunes a miércoles - CERRADO
jueves - 12:00 pm - 9:00 pm
viernes - 12:00 pm - 9:30 pm
sábado - 12:00 pm - 9:30 pm
Contáctanos:
(787) 497-5226
Peccas To-Go
Peccas directo a tu comfy spot
ORDER NOW
ORDER NOW
Nuestra Historia
Peccas comenzó con una niña llamada Sophia.
Mientras la hija de Angela, Sophia, atravesaba tratamientos médicos, ambas pasaron largas temporadas en Florida lejos de casa. Durante esos momentos difíciles, había una pequeña tradición que siempre les devolvía la sonrisa: ir por un helado artesanal después de cada cita médica. Lo que empezó como un simple “treat” se convirtió en algo mucho más grande — un momento de felicidad, alivio y conexión en medio del estrés y la incertidumbre.
Desde su primera tienda en Río Grande, pasando por el food truck y los eventos de catering, hasta reinventarse después de la pandemia y expandirse a San Juan, Guaynabo y Distrito T-Mobile, Peccas se ha convertido en mucho más que una marca de postres. Hoy es una comunidad de personas que creen en la felicidad, la creatividad, la conexión humana y las experiencias premium hechas con amor.
Cada sabor en Peccas cuenta una historia.
Algunos sabores son nostálgicos y familiares. Otros son atrevidos, divertidos e inesperados. Pero todos tienen algo en común: nacieron con la misma misión que inspiró a Peccas desde el principio — crear momentos de felicidad para familias, amistades y toda persona que cruce nuestras puertas.
Porque a veces el helado es mucho más que un postre.
A veces se convierte en parte de los recuerdos que nos ayudan a sanar.
Esas heladerías se convirtieron en un lugar seguro para ellas. Un lugar capaz de transformar un día difícil en uno mejor.
En el vuelo de regreso a Puerto Rico, Angela tuvo una revelación: quería traer ese mismo sentimiento a la isla. No solo abrir una heladería, sino crear un espacio donde las familias pudieran escapar por un momento, celebrar la vida, crear recuerdos y encontrar felicidad incluso en tiempos difíciles.
Después del Huracán María, cuando Puerto Rico entero buscaba volver a levantarse, Angela y Leyla decidieron unir fuerzas y combinar sus ideas. Angela había desarrollado su concepto de helados artesanales y Leyla compartía su pasión por las crepas, la hospitalidad y crear experiencias memorables. Juntas abrieron el primer local de Peccas en Río Grande — un negocio construido desde la resiliencia, la creatividad y el deseo de traer alegría a la comunidad en uno de los momentos más difíciles para la isla.
Desde entonces, la historia de Peccas ha seguido evolucionando.
